TESINAS PROMOCIÓN 2010-2013    
   

MARÍA BELÉN HERNÁNDEZ GONZÁLEZ


Directora de Tesina:
Diana Juana
González Rodríguez

Análisis de mi carácter oral: aceptando mi niña dependiente, caminando hacia el descubrimiento de mi placer

Es un placer presentar este trabajo, y no lo uso como una frase hecha. Es un auténtico placer, y presentarlo así tiene mucho que ver con el mayor descubrimiento que me ha dejado esta tesina: tomar conciencia de que es imprescindible vivir orientado hacia el placer.

Si hablamos del contenido, podemos comentar que el carácter es esa estrategia que el nino genera cuando alguno de sus derechos básicos es danado. Los derechos básicos son aquellos que van marcando cada etapa de nuestro desarrollo desde los 0 a los 7 años.

También puedo explicarles que el carácter oral, sobre el que trata mi trabajo, se desarrolla cuando el derecho a que haya alguien para mí se ve danado. Este hecho genera un carácter dependiente, o excesivamente independiente en su versión contrafóbica.

Pero todo esto es una descripción de una realidad estática. Para hacerlo dinámico tendría que explicarles que una de las maneras de salir del carácter, de ir hacia el estado despierto de la conciencia, es abrirnos al placer como experiencia. No hablo de acumular deseos, ni tampoco de realizar los sueños no cumplidos, aunque también podría ser.

Hablo de orientar nuestra postura ante la vida hacia el placer, poder disfrutar de las pequeñas y las grandes cosas que hacemos.

Me gustaría poder hablarles largo y tendido de cómo el placer está relacionado con la creatividad, y cómo la creatividad termina siendo más que una actividad concreta, un estado mental que nos permite parir nuevas creaciones mentales, emocionales, corporales.

Una apertura hacia la creatividad y el placer suponen un cambio sustancial en la estructura de nuestro carácter.

Aparte del contenido de esta tesina, también me apetece explicarles algo más personal de todo este trabajo, y por ello voy a contarles una pequena historia. La historia del bambú japonés. El bambú es una planta no apta para impacientes.
Plantas la semilla, y tarda siete anos en romper la tierra. Cualquiera podría decir durante esos siete anos que no ha pasado nada. Pero lo cierto es que en ese tiempo se ha ido preparando y tejiendo un complejo entramado de raíces, porque después de siete anos sin dar senales de vida, el bambú, una vez que sale de la tierra, en tan sólo 6 meses será capaz de crecer hasta treinta metros de altura.

Hoy me siento un poco bambú, no el de treinta metros, pero sí el que saca la cabecita de la tierra después de treinta anos de oscuridad.
El proceso de formación en terapia Biogestalt y Dinámica grupal ha sido parte del entramado de raíces necesario para poder disfrutar de mi dependencia, de mi necesidad de afecto, de mi placer, y también de quienes están a mi alrededor y me acompanan en este camino.