TESINAS PROMOCIÓN 2010-2013    
   

CIRO NIEBLA PIÑERO


Director de Tesina:
ANTONIO ASIN CABRERA
Médico psiquiatra, psicoterapeuta

DE LA TRADICIÓN AL RIESGO CONSCIENTE:
UNA PROPUESTA DE PROGRAMACIÓN

Intentar vincular la Enseñanza Secundaria (y concretamente la asignatura de Lengua Castellana y Literatura) con la Biogestalt, parece una empresa complicada y dificultosa, en el sentido de que una está orientada a lo académico y la otra lo terapéutico. Sin embargo, si echamos una mirada a los objetivos de ambas, podemos comprobar que ambas tienen aspectos en común: la realización personal, el desarrollo de la creatividad y el encuentro con la espontaneidad, por citar algunos. Vivir una vida auténtica es un reto noble y apasionante, y los que hemos vivido un proceso formativo y terapéutico sabemos lo importante que es sabernos limitados y carentes, sobre todo en nuestros derechos básicos. De igual forma, haber encontrado instrumentos, claves, respuestas en nosotros, ¡habernos dado cuenta!, nos transforma vital, humana y profesionalmente. En mi caso, todo partió de aquí, del proceso terapéutico y formativo y fruto de él, fui experimentando una transformación como profesor, y en el aula los alumnos empezaron a observar esos cambios. Primeramente se manifestó como el desarrollo de una actitud vital en la que me manifestaba como yo era, evitando ciertos roles como profesor y el miedo en la relación con los alumnos, exponiéndome tal y como me iba desarrollando personalmente. Posteriormente empecé a darme cuenta de cómo en las explicaciones, comunicar desde determinados centros (tanto en la acción, en la emoción como en el intelecto) influía en la comprensión del alumnado. Observo que para comunicar bien, para hablar y escribir con corrección y profundidad, es necesario el desarrollo de la “voz interior”, esa forma comunicativa en la que reside todo nuestro estilo y personalidad, voz equivalente a conciencia, y que ningún manual de estilo puede ofrecernos, pues tiene cada alumno que profundizar en sí mismo para encontrar esa manera de hablar, pensar, actuar y sentir, todo ello materializado en la “palabra”, palabra que tiende a hacer explícito lo no manifestado.
Al mismo tiempo, me doy cuenta cómo se dan ciertos comportamientos observables en los propios alumnos, y los eneatipos y algunos rasgos caracteriológicos se manifiestan de manera visible. A partir de ahí, utilizo la propia autoobservación y el diálogo como herramientas para comprender a esas personas que están empezando a nacer como adultos: los adolescentes. Después de mucho tiempo de observación, llego a una conclusión importante: son los alumnos los que tienen que darse cuenta de su propio aprendizaje, tienen que darse cuenta del proceso y tienen que darse cuenta de sus propias conclusiones. Esto implica un cambio en la relación con ellos y en las propuestas programáticas, “estar aquí y ahora” les permitirá percibir matices que antes ni imaginaban, tanto en la relación con la asignatura como en la relación con los compañeros. Si un alumno/a está presente, por ejemplo, y su compañero aporta algo significativo podrá hacer suyo ese aprendizaje, y reflexionar sobre él. Si nos acostumbramos a hacer preguntas, y a no responderlas, si dejamos un espacio de libertad creativa provocaremos un cambio en el aprendizaje (sobre todo en cursos superiores), obligando a los alumnos a reflexionar y encontrar sus propias respuestas, acostumbrarse a su propio discurso y a convivir con “ese darse cuenta”, que pedagógicamente hablando lleva el nombre de una competencia: “aprender a aprender”.
Tras mucho tiempo de observación, tanto que esta tesina es el resultado de sopesar y medir (de ahí lo de riesgo consciente), me doy cuenta de que en cada curso de la ESO aparecen elementos propios, se producen cambios significativos y por tanto, maneras diferentes de ser abordados. En 1º de la ESO predomina el carácter oral, el eneatipo 6 y la conquista a realizar tiene que ver con el propio proceso creativo. Si el alumno aprende que la asignatura no es solo reproducir sino que él tiene una poderosa capacidad creativa que con el uso de la imaginación se verá potenciada, habremos conseguido el objetivo. En 2º de la ESO predomina el carácter psicopático, el eneatipo 7-8 y la conquista es la presencia, “ser capaz de”, “tener recursos para”. Estos alumnos son combativos, constructores de su propia personalidad (están muy influidos por la televisión, la música y los diferentes tipos de heroicidades que les ayudan a entender su visión subjetiva del mundo). El objetivo con ellos consistirá en proporcionarles herramientas para su propio desarrollo lingüístico-literario en estrecha relación con la adquisición de esa personalidad naciente, alejada ya de la niñez. Se hace importante aquí el trabajo con el héroe y el ídolo, más todo lo concerniente a su propia cosmovisión del mundo. Se tratará de ir poco a poco llevándolos (a ellos y a todos los cursos) desde un estado subjetivo hacia otro más objetivo. En 3º de la ESO predomina el carácter masoquista, hay una rebelión hacia adentro, los alumnos han encontrado algunas respuestas frente a los cursos inferiores y se ven con la capacidad de saber ya unas cuantas cosas. Predomina, como clase, el eneatipo 2. El trabajo y el objetivo con ellos consistirán en ayudarlos a desarrollar la voz interior. Uno de los ejercicios que más productividad tiene, aunque solo sea por unos meses, es el diario con las siguientes consignas: -qué he pensado, qué he sentido, qué he hecho-. Si el alumno trabaja esta actividad con seriedad aprenderá a fluir libremente con su propio discurso, redactará de manera espontánea y encontrará lentamente su propio estilo. No olvidemos además, que hacerlos escribir sobre una emoción en concreto (escribe todo lo que se te ocurra sobre la rabia) desarrollará los matices lingüísticos y personales, -los textos empezarán a tener alma-, y eso se traducirá en cursos superiores en mejores notas y en una mayor comprensión. No olvidemos tampoco, que los personajes literarios son tipos humanos que representan a las personas, que sienten, que piensan y que hacen. Y una educación sin emociones, al margen del trato personal y del propio crecimiento, sin ser vinculada esta, a ellas, no tendría sentido. En 4º de la ESO es el año de empezar a recoger lo sembrado. Predomina el carácter rígido y el eneatipo 4-5; los alumnos son más expuestos a la crítica, han aprendido de los errores anteriores y están más abiertos, muchísimo más abiertos al aprendizaje. Es el año de la reflexión y la metarreflexión, el análisis y los debates. El momento de poner en práctica lo aprendido a través de exposiciones orales en las que se les invitará a ser ellos mismos, algo que se les valorará en los siguientes cursos, en las temibles entrevistas de trabajo y en sus puestos de trabajo. Partiendo de este repaso por las características de cada curso, he propuesto con este trabajo un corpus de actividades que permiten fusionar la asignatura de lengua y literatura con la Biogestalt, centradas en el autoconocimiento, el desarrollo y el crecimiento personal y en definitiva, en todos aquellos aspectos, que nos hacen desarrollar como personas, tanto a los alumnos como a nosotros los profesores. Más allá de este atrevimiento de trabajo, he de destacar lo dinámico del proceso educativo y pedagógico, nada cerrado ni exclusivo. Hay muchas propuestas creativas desde otros ámbitos. Hacer una programación biogestáltica más allá de un corpus de actividades, es una actitud en el día a día, una toma de conciencia vital y el desarrollo libre y autónomo del Ser.