TESINAS PROMOCIÓN 2010-2012    
       

ELENA MARTÍNEZ ARENCIBIA


Directora de Tesina:
ESTHER REYES MELIAN
Psicóloga, Psicoterapeuta
Terapeuta en Biogestalt

SER, O DECIDIR NO VER, !ESA ES LA CUESTIÓN!
Método Bates de Visión Natural y su abordaje desde la Biogestalt

El método Bates es una técnica que propone mejorar la agudeza visual. La reeducación visual es efectiva para conseguir una visión más clara, también para conservarla y como prevención de problemas visuales futuros.

Lo primero que se sugiere al iniciar un proceso de reeducación visual es dejar de usar gafas o lentillas, y asumir que durante un tiempo no se dispondrá de una vista total. Lo ideal es aceptar que se ve borroso y relajarse. Tratemos de concentrarnos en otras percepciones sensoriales como el sonido, el tacto y el olor, o en los detalles que sí podamos ver como la forma y el color. Esto relaja la musculatura responsable de la acomodación visual.

Tanto en el Método Bates como en la terapia Biogestalt, el Trabajo consiste en encontrar la armonía sobre los 3 centros (intelectual, motor y emocional) aumentando la comunicación entre ellos.

He aprendido que nuestra manera de ver refleja nuestra manera de ser. Si nos damos cuenta y hacemos conscientes de ciertas conductas, si cambiamos nuestro enfoque, !podemos recuperar la vista!

Vemos con el cerebro y con los ojos. Por lo que influye tanto lo que los ojos transmiten como órgano receptor de la vista como lo que nuestro cerebro interpreta al recibir las imágenes, generando una emoción que repercute en nuestro ánimo.

La mente juega un papel primordial a la hora de generar pensamientos positivos hacia la autocuración o por el contrario tener pensamientos negativos hacia la incapacidad de modificar cada uno su propia realidad.

Fritz Perls dijo:
Tengo ojos para ver.
y no tengo miedo.

Creo que dependiendo de cómo uno mira, así ve. ?De qué sirve mirarte con gafas de colores para distorsionar esa realidad que hiere? ?Qué ganas con desenfocar lo que miras?

Es más práctico guardar en un cajón la huida a la locura, no viajar a la fantasía y evitar sonar con la magia, para atreverse a quitarse las gafas y liberarse de la prisión que es la coraza del propio carácter.

Los "problemas" de la vista no son ni problemas ni enfermedades, sino la expresión orgánica de un carácter, y éste se puede modificar creciendo y madurando. El tipo de defecto visual depende del momento en el que sucede el primer disturbio emocional en el nino.

Según la Biogestalt, la falta de apoyo básico en el nino condiciona la estructura del carácter mientras que para el Método Bates, el nino puede desarrollar la tendencia sana de mirar sin temor al mundo, o por el contrario mirar de manera defensiva, según las experiencias por las que haya pasado, el campo visual se contrae para proteger al individuo de una invasión excesiva de la verdad.
El propio estilo visual (miopía, hipermetropía, astigmatismo.) es una expresión de convicciones y condicionamientos, son "puntos de vista". La propia visión del mundo no es la realidad objetiva.

El descubrimiento de sí mismo es una aventura. Y lo mejor es que cada uno puede modificar la realidad en la que vive. Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego.

Se puede aprender a ver claramente y utilizar los ojos de nuevo mediante un cambio de consciencia y hábitos en la forma de mirar que poco a poco se integran en nuestro modo personal de ver y estar.

La terapia Biogestalt aporta el "Darse Cuenta", que tiene como objetivo aumentar la responsabilidad y hacerse consciente de sus limitaciones.

Lo primero que se altera en una persona ante un shock, susto o sufrimiento fuerte es la respiración que ejerce una influencia negativa sobre los ojos, que son un centro acumulador bioenergetico del organismo. Por ello no se concibe un trabajo terapéutico sin la intervención en el patrón respiratorio.

Cualquier actividad o ejercicio que intensifique el sentimiento de tener los pies bien plantados sobre el suelo aumenta la carga de los ojos. Podemos influir en el funcionamiento general de los mismos fortaleciendo el contacto de la persona con sus piernas y con la tierra, pues cuando un individuo no tiene sus pies bien arraigados, no ve con claridad lo que ocurre en torno suyo, esta cegado por sus ilusiones.

Al iniciar el trabajo de reeducación visual puede aparecer rechazo. La relajación es una manera de estar en el presente, y la toma de conciencia de la manera de funcionar del individuo influye en la recuperación de la salud.

Un contacto ocular real y relajado puede ayudar a restablecer un contacto con las emociones, con la vida y con la existencia.

El trabajar con las convicciones en el argot del Método Bates corresponde a la forma de trabajar las fijaciones en la Terapia Biogestalt. Éstas no son más que ideas fijas que se cristalizan detrás de la coraza caracterológica, son hábitos que "hemos hecho nuestros" a base de repetirlos una y otra vez.

El autodesconocimiento genera en nosotros sufrimiento.

Se aconseja revisar la época de la vida cuando uno empezó a "perder" vista. Allí reside el secreto. Cuando se emprende el camino de mejorar la vista y profundizamos en nuestros sentimientos, las emociones que encontramos. Generalmente están guardadas en lugares recónditos, habitualmente llenas de polvo. Habitualmente estas emociones tienen que ver con la rabia, el miedo a expresar y miedo a no ser querido por expresar.

Los ojos tienen una función doble como órgano de visión y también de contacto. Cuando se encuentran las miradas de dos personas, hay una sensación de contacto físico entre ellas.

La mirada contiene un factor agresivo, que podría describirse como un "tomar posesión" con los ojos. El contacto ocular es una función de mirar, en cambio, ver es un proceso más pasivo, porque permite a los estímulos visuales entrar en los ojos y dar origen solo a una imagen. Cuando una persona mira, se expresa activamente a través de los ojos.
Mucha gente evita todo contacto ocular porque tiene miedo de lo que sus ojos pueden revelar.

Con los ojos se puede entrar en relación con la realidad, o huir de ella, enfrentarla agresivamente, recibirla con placer, absorberla, aferrarla, negarla, acariciarla, alejarla, etc., porque el anillo ocular es la primera zona erógena que entra en actividad ya en el embarazo y que sigue en desarrollo sensible durante el primer ano de vida.

A veces es necesario cerrar los ojos para alcanzar un mayor autoconocimiento. Una pulsación libre entre un elemento y otro causa un flujo de energía más natural, mejorando todas las funciones visuales. Los ojos están sujetos a un cuerpo, una mente y un espíritu. El continuo hablar influye en nuestra percepción de la realidad, provenientes de otros canales.