TESINAS PROMOCIÓN 2004-2007    
   

ESTHER RODRÍGUEZ
DE LA ROSA




Directora de Tesina:
Rosario Peña Chinea

LA AUTONOMÍA, UNA DANZA CON LA VIDA

El trabajo que planteo en estas páginas resume mi desarrollo personal
durante estos tres años de formación. Un proceso personal que ha
estado marcado por el trabajo con las polaridades. Planteo cómo desde
mi rol de mujer independiente he visto mi dependencia y he comprendido
que ambas son actitudes neuróticas en cuanto las he adoptado en mi
vida, no como actitudes genuinas en la búsqueda de placer, sino como
defensa, como actitudes protectoras ante mi angustia básica, ante el
dolor que me produce el miedo al abandono, a la soledad.
El plantearme, desde mi parte independiente, que necesito de los demás
y que renunciar a esto me mantiene en el sufrimiento, ha sido el primer
paso para explorar y aceptar mi parte dependiente. El descubrir que
detrás de esa necesidad de independencia se escondía el miedo a
depender.
El encuentro con mi carácter Oral, la comprensión de mi necesidad
neurótica de afecto, y el reencuentro con la niña, me ayudó a entender mi
realidad.
El trabajo personal me ha llevado a observar el movimiento neurótico que
va desde la dependencia a la independencia, de un extremo a otro, para
huir en ambos casos del dolor que me produce el miedo al abandono, al
rechazo, dándome cuenta que el precio a pagar por mis defensas me
alejan de la felicidad y me mantiene en el sufrimiento.
El encuentro con estas dos actitudes neuróticas desde el conocimiento,
desde la comprensión de su origen, me hizo por fin atreverme a buscar
otro camino.
Entender que moverme en ambos extremos me limita la experiencia de
vida y el placer, me hizo explorar nuevos senderos, desde el auto-compromiso
que me da el conocimiento y la aceptación de mi misma, que me lleva a conectarme
en la realidad presente, a arriesgar y en definitiva, a conseguir mayor calidad de vida.

Esta tesina es el fruto de mi trabajo personal durante tres años de
formación. El trabajo con mi sombra (como diría Jung), ha significado
un viaje interior y una bajada a los infiernos (como describe Dante en la
"Divina Comedia") para librar una lucha con mis fantasmas del pasado, aún
vivos, que se han convertido en los fantasmas del presente y del futuro,
con mis miedos, para resurgir como el Ave Fénix despojada ya de
ataduras. Un resurgir de las sombras, desde las tinieblas hacia la luz. La luz
que soy toda yo, y aquí estoy, aquí me encuentro, plantada ante el mundo,
que he reconocido como mío, un mundo al que pertenezco y que me
pertenece, que necesito y que me necesita.

Esta tesina resume el viaje y reencuentro con lo que soy de lo
que fui. El trabajo con las polaridades ha significado la reconciliación
conmigo misma, aceptarme y crecer. Ha supuesto romper las ataduras
y hacerme amiga de mi carácter. Yo soy la dependencia y la
independencia, yo soy la que necesita y la que puede sostenerse por sí
sola. Yo soy la mujer de la niña que fui.

Ha sido éste un camino que pasa por un conocimiento más profundo de
mí, donde veo mis trampas y mis auto-justificaciones; en definitiva, mi
falta de compromiso con mi vida para no asumir mi papel en el mundo.
Un Trabajo que me ha permitido ver mi soledad, aislamiento, mi dependencia e independencia, observando cómo me limitan y me causan sufrimiento, cómo me pierdo la oportunidad de vivir la vida, de amar y ser amada, cómo me niego el
placer que me mantiene en el sufrimiento constante. Y esto supone el paso hacia la
madurez con conciencia y riesgo, dejar a la niña y dar paso a la mujer.
Esta tesina supone un camino hacia la esperanza, eso es lo que significa
para mí la terapia, un camino nada fácil pero esperanzador, que nos
brinda la oportunidad a través de un conocimiento más profundo de
nosotros mismos, de despojarnos de nuestras cadenas y hacernos mujeres
y hombres más libres y por fin atrevernos a danzar con la vida.

Comienza el movimiento mismo de nuestra vida y nosotros acompasados
con él, eso es la autonomía. Este es el fin último de la terapia, el paso a un
ser adulto consciente, el paso del estado neurótico al ser humano
equilibrado, que baila en armonía con la vida.

"Acordaros de aprovechar el viaje paso a
paso, momento a momento, porque no hay
ningún atajo". (Steve DeMasco, maestro Kung Fu)