TESINAS PROMOCIÓN 2010-2012    
       

Mª ISABEL HERNÁNDEZ GUTIERREZ


Directora de Tesina:
MARIA LOPEZ ZUBICARAY
Axióloga
Terapeuta en Biogestalt

BIOGESTALT Y FLORES DE BACH

Tomar la decisión de elegir este tema para la tesina, no surgió de un día para
otro, sino que fue fruto de un proceso. Mientras estudiaba ambas disciplinas
me fui "dando cuenta" de muchos puntos en común entre una y otra a
medida que iba aprendiendo de ellas.

Fui descubriendo como la descripción de un eneatipo u otro o un carácter
u otro encajaban en muchas de las descripciones florales.

Mi intención no ha sido elaborar un manual de Eneagrama, Carácter y Flores
de Bach, ya que sería imposible además de que su base y fundamento está en
la experiencia básicamente.

He pretendido crear un camino que conduzca al entendimiento o
ensamblaje de las Flores de Bach con la Biogestalt, apoyándome en dos
del abanico de herramientas que utiliza ésta: El Eneagrama y los
Caracteres según el modelo de Lowen, ya que el objetivo de esta tesina
es VINCULAR AMBOS SISTEMAS, AL SER COMPLEMENTARIOS donde la
base, es el autoconocimiento a través del Eneagrama y el Carácter y el
apoyo son las Flores.

En general todos los trabajos con las Flores de Bach tratan el momento
específico, momentos de crisis por los que la persona está pasando. Pero he
procurado ir más allá, ya que al asociar Eneagrama con Flores pretendo
tratar la personalidad como un todo, no un momento circunstancial
personal, que también puede ser tratado con flores.

En Biogestalt y Eneagrama sucede lo mismo, ya que trabajamos con Rasgos de
Carácter pero también con estados puntuales o circunstanciales. Así que me
he centrado en los Rasgos de Carácter más que en los aspectos
circunstanciales identificando las pasiones y aplicando las Flores para
modificar o eliminar desviaciones.

En Eneagrama la pasión es una distorsión emocional por falta de apoyo básico
esencial y la fijación es una forma distorsionada de percibir el mundo. Ambas
están tan bien arraigadas en nuestro interior que lo confundimos con nuestra
identidad y nos hacen actuar y pensar siempre de la misma manera. Las
Flores también trabajan en nuestra pasión.


Tanto el Eneagrama como las Flores tienen en común que tratan igualmente
la personalidad. Y según como la personalidad se relacione con el mundo
exterior, puede provocar dolencias físicas o mentales.

Asociar Eneagrama con las Flores en el diagnóstico de enfermedades implica
en primer lugar tratar al individuo como un ser provisto de un ego que lo
condiciona, creando también respuestas físicas específicas que llamamos
enfermedad.

El hombre posee un alma que es su yo real y cuando venimos al mundo
nuestra principal misión es el desarrollo del alma. Tenemos la necesidad
interna de desarrollar virtudes (como antídoto contra las pasiones) y desdenar
defectos que cargamos en el intento de tocar nuestra más íntima naturaleza.

Según Bach la enfermedad en realidad es nuestra alidada. A través de ella
y gracias a ella podemos descubrir lo que nos falta y qué ansiamos. Si en
lugar de rechazarla, la aceptamos y pretendemos aprender de ella tenemos
medio camino realizado para curarnos. Saber interpretar las senales también
significa saber leer en nuestro cuerpo lo que pasa en nuestra alma.

La prevención y la cura tienen lugar cuando localizamos el error en nuestro
interior y suprimimos ese defecto por medio del cuidadoso perfeccionamiento
de la virtud que lo destruirá. No combatiendo directamente el error, sino
desarrollando tanto esas virtudes opuestas que lleguemos a barrerlo de
nuestras naturalezas.

En la comprensión de nuestra pasión podemos vislumbrar la salida: VIRTUD
QUE TIENE EL PODER DE ANULAR LA PASION.

Para que una persona pueda ser considerada dentro de una flor en
concreto, no tiene que coincidir totalmente con todas las características
descritas de dicha flor. Así como tampoco es negativo el hecho de sentirnos
identificados como muchas esencias florales, ya que esto significa que
reconocemos los estados florales como algo cercano, propio y cotidiano. Se
trataría de jerarquizar entre ellas.

Para cada eneatipo y cada carácter se ha usado una flor específica, que
hemos llamado "flor del ego" que es la que describe de forma más completa
dicho eneatipo o carácter. Acompanando a la flor principal están las flores
acompanantes que también describen cualidades notorias a tratar y por
último está la flor de salida llamada flor de Sanación, que es la flor principal
del eneatipo de salida (hay que tener en cuenta el eneatipo de salida y no el
de huida).

Conviene entender que, aunque tengamos una necesidad intelectual de trazar
una línea divisoria clara, y posiblemente inalterable, entre un territorio floral
y otro, este hecho resulta más un deseo que una posibilidad real. Sin duda,
existen numerosos terrenos compartidos entre distintas flores.

En resumen, son muchos los puntos en común entre la Biogestalt y el método
del doctor Bach, siendo los más importantes los siguientes:


Coinciden en que el fin último debe ser la armonización de los tres
centros como dice la Biogestalt y el desarrollo del alma como dice
Bach.

El punto de partida es la Neurosis como dice la Biogestalt o la
enfermedad como la llama el Doctor Bach.

Dicha enfermedad o neurosis viene de la polaridad básica entre ser y
carácter o lo que es lo mismo alma y personalidad como dice Bach.

La forma de combatir esa polaridad también es compartida, ya que se
trataría de desarrollar las virtudes correspondientes pasando de un
estado dormido o subjetivo a un estado despierto u objetivo ampliando
de este modo la conciencia.

Comparto con Bach su filosofía de que venimos a este mundo a aprender y el
sufrimiento forma parte de la vida y su razón de ser no es otro que el
aprendizaje que extraemos de él.

Creo profundamente que la Biogestalt es el camino de crecimiento personal
más profundo, enriquecedor y en definitiva más útil y a partir de ahí pueden
haber otras corrientes, otras terapias que la complementen o apoyen en el
proceso de sanación siempre y cuando el objetivo de ellas sea la búsqueda del
ser, de la esencia, de la conexión con nuestras más profundas emociones, ya
que si se quedan en lo superficial, en las capas de arriba difícilmente podrán
ser verdaderamente útiles.

Por eso creo que la Terapia Floral de Bach, no como abordaje circunstancial,
sino tratando la personalidad como un todo y partiendo siempre de la base de
la Biogestalt puede ser una gran apoyo y de mucha utilidad en nuestro
camino de la vida, en nuestro camino de crecimiento personal.

Por ello los invito a probar y experimentar con las Flores y sacar sus propias
conclusiones, ya que el aprendizaje se adquiere a través de la propia
experiencia.