TESINAS PROMOCIÓN 2010-2012    
Promoción 2012-2015    

Oswaldo
Bordón Hernández


Directora de Tesina
María López Zubicaray
Axióloga

 



HACIA UN TEATRO BIOGESTÁLTICO:
La transformación del Yo a través del personaje

Hacia un teatro biogestáltico: la transformación del Yo a través del personaje, inspirado en el título de la obra de Jerzy Grotowski Hacia un teatro pobre, se forja con el ánimo de interrelacionar el teatro, sus manifestaciones, prácticas y estilos con la terapia Biogestalt y sus principales postulados:

autoobservación, atención, armonización de los
centros intelectual, emocional y motor,
creatividad, recuerdo de sí...

La acción(1), tanto en el teatro como en la Biogestalt, es un elemento indispensable. En el primero, produce una serie de hechos y actos que constituyen el tema de una obra dramática en función del comportamieto y modificaciones psicológicas o morales del personaje, al mismo tiempo que crea transformaciones en el espacio escénico; y en la segunda, está ligada al esfuerzo voluntario y al movimiento en todas sus dimensiones: expresivas, corporales...
Por ello, la transformación no deja de ser el proceso necesario para desenmascarar y quitar corazas del falso yo, y alcanzar así la verdadera esencia, el auténtico Yo, que aquí definiremos, a sabiendas de sus diferentes acepciones según la disciplina desde la que se enuncie y trabaje (disciplinas de orientación biológica, psicobiología, neurobiología, neuropsicología, etc...) tanto como disciplinas de corte filosófico y humanista; como la unidad dinámica que constituye el individuo consciente de su propia identidad y de su relación con el medio; es, pues, el punto de referencia de todos los fenómenos físicos, psíquicos, emocionales y sexuales.

(1) PAVIS, Patrice: Diccionario del teatro, Editorial Paidós, Barcelona, 2002.


En este triángulo dinámico formado por el Yo real (esencia), la persona (falsa personalidad) y el personaje (rol) se interpelan, vinculan y mezclan con las múltiples triadas (Tres Centros, La Ley del Tres...), duplas (estado objetivo- estado subjetivo, Círculo Realidad-Locura...) presentes en la Biogestalt y con las fuentes de conocimiento y comprensión existentes en esta terapia de enfoque psicodinámico (Cuarto Camino, Eneagrama, caracterología y análisis de carácter Reicheano, el psicoanálisis, técnicas psicodramáticas, meditación Zen...), que más que una casualidad inoperante, adquiere una causalidad consciente que iremos desarrollando a lo largo de estas páginas. Como muestra este diagrama genérico:

 

 

El condicionamiento

Las personas, como seres sociales, estamos condicionados por nuestros progenitores, educación, cultura y religión, que nos marcan nuestra identidad.
Son múltiples las corazas y cristalizaciones físicas, psíquicas, emocionales y sexuales que creamos al igual que los mecanismos de defensas que gestamos para (sobre)vivir en un contexto determinado.

El valor simbólico que ofrece el teatro para transformar y modificar pensamientos, acciones y emociones relacionadas con la personalidad de un individuo es patente gracias a lo lúdico, lo creativo y psicológico, además de la utilización de los diferentes estilos y métodos teatrales empleados a lo largo de la historia. Pretendemos, de este modo, percibir cómo la metamorfosis de comportamientos inadecuados, pensamientos distorsionados y emociones estancadas son posibles a través de un proceso creativo que se focaliza en la asimilación y aceptación del rol presente y sus cambios oportunos.

El círculo de realidad y locura propuesto por el Doctor Antonio Asín sirve como acicate para presentar este trabajo terapéutico desde una perspectiva teatral y psicodinámica-humanística, debido a la relación directa entre la fantasía reconducida como vía creativa y símbolo de transformación que resuena en nuestro mundo interno, y que nos conecta con una realidad más auténtica. La motivación interna y externa resultante se constituye como energía regeneradora que fortalece la autoestima, el compromiso y el riesgo, mejorando así nuestra estructura psicológica, física y emocional en la cotidianeidad.
La comprensión de este proceso es la suma resultante del conocimiento y la acción. Es aquí donde el recuerdo de sí empleado en el Cuarto Camino, el awareness (“darse cuenta”) e insigth (“toma de conciencia”) gestálticos y, especialmente, el “darse cuenta del darse del cuenta” biogestáltico... entran en liza con la intencionalidad de romper con la mecanicidad existente y forjar un Yo más sano en continuo dinamismo y revisión.
Esta propuesta terapéutica, originalmente creada para grupos y adaptada para casos individuales, tiene tres fases:

Prácticas teatrales como herramienta terapéutica
La construcción del personaje desde la coraza de la persona
La catarsis de la persona desde la actuación del personaje

La primera, se focaliza en mostrar los mecanismos de defensas
(identificación, proyección, autojustificación...) existentes en el paciente a
través de dinámicas, métodos, estilos y elementos teatrales, que facilitan
percatarnos de cómo nos mostramos en nuestro entorno más próximo como
lejano, y con nosotros mismos, apoyándonos a su vez en una triada en
continuo movimiento: acción-imagen-ser.

 

La segunda, se centra en la gestación de un personaje que encarne roles, pensamientos, comportamientos y emociones que el paciente y/o el terapeuta quieran modificar, buscando una mejoría en su día a día. Para ello, habrá una distancia dramática que posibilita la interacción y el entendimiento de aspectos de nuestra vida que estaban tan cerca que no los podíamos ver. Finalmente, habrá una escenificación con los medios escénicos a nuestro alcance para vivenciar la energía y ritualidad de un escenario, aunque en este punto de la terapia no haya un público receptor, pues su exclusión aquí es necesaria por su carácter paralizador del proceso del paciente.

Y por último, la tercera, se presenta como el cierre catártico, para aquellos pacientes que lo deseen, que quieran purgar sus carencias, pasiones y fijaciones ante un público real, que observa nuestras debilidades y virtudes, fracasos y hazañas, miedos y deseos, y que nos libera y nos dirige hacia un Yo real más auténtico gestionado por nosotros.

La simbiosis Biogestalt y Teatro se perfila, además, a través de determinadas
propuestas de la dramaterapia y el psicodrama. Por lo tanto, esta alianza quedaría plasmada en el siguiente diagrama:

 

En conclusión, podemos indicar, a partir de los conocimientos y vivencias adquiridas tanto desde el rol de paciente, de terapeuta, de facilitador grupal, de actor y director teatral, y del público, que el teatro biogestáltico es una propuesta artística y terapéutica que fusiona, por un lado, la Biogestalt (2)

Y, por otro lado, la práctica teatral, pues el teatro es un camino de conciencia y, por tanto, un área de crecimiento que no entiende de lugares ni tiempos, tan sólo nos permite, a través de su simbología, adentrarnos en la profundidad de la vida, el mayor regalo que poseemos, y por el que el Trabajo de abandonar el estado de dormido es crucial. Grotowski apunta: “El arte es una evolución, un estado de madurez, una elevación que nos permite emerger de la oscuridad a la luz.” (3)

(2) Dr. Antonio Asín Cabrera. www.terapiabiogestalt.com
(3) GROTOWSKI, Jerzy; Hacia un teatro pobre, Siglo XXI Editores, Madrid, 1999
una terapia breve, integrativa y armonizadora de los centros