TESINAS      
     

PATRICIA TORRENTE


LUNAS CRECIENDO EN BIOGESTALT

La Luna es cambio, como la vida. Está en continuo movimiento, aunque a veces no nos demos cuenta porque este es sutil. De la misma manera que se producen los cambios importantes en las persona, al menos en mi. Y aunque parezca que nosotros a veces, nos movemos, en círculo, como ella, si miramos “un poquito mejor” nos damos cuenta de que en realidad el cambio es en espiral.
De esta Tesina se podría decir ciertamente que es el resultado de un
trabajo de campo.
Se formó un grupo de cuatro sesiones de trabajo. Se registró detalladamente todo lo que sucedió durante y después de los días de trabajo. Se elabora un encuadre evolutivo de las integrantes, para mejor seguimiento de las mismas. Y se describe el trabajo BioGestáltico llevado a cabo.
Y todo esto es cierto, pero en realidad es algo mucho más bonito: Lunas Creciendo en Biogestalt es un cuento. Es el relato de los trocitos de vida de nueve preciosidades que se están haciendo grandes. Y de cómo a su lado, me descubro y convierto oficialmente en terapeuta. Utilizando el lenguaje simbólico que tanto me gusta, a modo de película podría decir que:
Las protagonistas somos las niñas y yo.

“LA” colaboración fundamental con la que tuve la suerte de contar fue:Nidia a modo de co-terapeuta Los villanos de la historia aparecen representados por la gran, súper, híper, mega familia de miedos que existen, y que verán haciendo distintos
cameos.
Y Chari en el papel esencial de editora jefa
El nombre de grupo que elegí para ellas: Lunas Crecientes, no es casual: Lunas: porque son bonitas, cada una, por ser tal y como son Crecientes: porque a sus 11 añitos son una montaña rusa de curiosidades, miedos e ilusiones; que sube, hace un loop, baja, las deja exhaustas… y vuelta a empezar el movimiento.


A medida que “trabajaba” con ellas me di cuenta de que yo era otra Luna. Yo estaba “creciendo” con ellas. Solo que mi cuento había empezado unos años antes, y en cierta página del libro de la vida, se cruzaba con el suyo.
Mi cuento va de un viaje en el tiempo, al pasado, al encuentro de la Patri chiquita. Estaba un poco magullada y aproveché que soy enfermera para curarle las heridas. Pero como me sucede siempre que paso tiempo con “enanos”, al final recibo más de lo que doy. Y terminó haciéndome las curas ella a mí.


Sabía que iba a disfrutar “compartiendo” nuestros cuentos. Pero jamás imaginé que ellas (tan chiquitas podría parecer) me ayudarían a “crecer” tanto, como yo pretendía ayudarlas a ellas.


Antes de que entren a mi mundo me gustaría dejarles una reflexión de
khalil Gibran, ensayista, novelista y poeta libanés:
“Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la
grandeza que no se inclina ante los niños”


Y otra cita de mi poeta favorito: El Señor Don Pablo Neruda:
“En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría
vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega… perdió para
siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta”